Hoy estaba escuchando música y me has venido a la cabeza. Estaba escuchando una canción que decía algo así como ¨eres la calma dentro de mi tempestad¨ y admito que, si no fuera por ti, más de una vez me habría hundido con el barco incluido en alguna de mis tempestades.
Hoy te quiero dar las gracias, a ti, sí, a ti, aunque me cueste admitir que hay ocasiones en las que tienes la razón (aunque no siempre jejeje).
Hace unos días estuvimos hablando mientras disfrutábamos del domingo en una terraza, y es una realidad que desde que tengo uso de razón, he podido ver como has ido modificando algunas cositas de tu forma de ser… Si tuviera que definirte, usaría palabras como, minucioso, hogareño, comprensivo, cariñoso, paciente, tierno, hablador, rebelde, consejero…
Quiero darte las gracias porque, aunque era inevitable que en ocasiones tropezara y cayera al suelo, me has enseñado a levantarme; me has enseñado a saber, que el camino no acaba cuando te cruzas con una piedra, sino que tiene un largo recorrido. Me has enseñado que, aunque lo fácil sería hacerlo en coche, es mucho mejor hacerlo andando, pues puedes disfrutar de las vistas que te rodean y aprender con cada uno de los pasos dados.
Sé que me quedan muchas piedras con las que tropezar, muchos caminos que recorrer, muchos coches que querrán intentar adelantarme por la derecha, y muchas distracciones que me incitarán a desviarme del mismo, pero sé que me has preparado para todo lo que venga y me siento capacitada para cualquier cosa.
Te quiero dar las gracias, por aquellas tardes explicándome matemáticas, incluso cuando yo no quería aprenderlas; te doy las gracias, por enseñarme que la actitud es algo sumamente importante; te doy las gracias por hacerme entrar en razón cuando yo subía como la espuma en mis enfados irracionales; te doy las gracias porque sin ti, no estaría dónde hoy me encuentro, sin ti, no sería como soy hoy día.
Gracias por quererme, incluso cuando yo no me quería, por darle razón a mis momentos irracionales.
Gracias por aquella chirimoya, por aquel pescado para desayunar y por la cinta de Marisol, gracias por aquel partido del Madrid-Rayo, por aquella cena en un mexicano de la castellana, pero sobre todo, gracias por obligarme a pensar, gracias por ser mi backup, por apoyarme y por quererme con todos mis defectos.
Gracias papá, te quiero.
Lola Loves
Discover more from Love Lola´s blog
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
❤️
LikeLike