Cuando te haces mayor

El otro día fui realmente consciente de algo que en el presente me hace mucha ilusión y que si se lo hubiese contado a mi “yo” de hace 15 años, estoy segura se habría reído a pierna suelta y en mi cara.

No sé si a ti te pasará lo mismo, pero a mí, desde hace un tiempo atrás, me hace mucha, pero que mucha ilusión, ir a hacer la compra.

Algunos estaréis leyendo esto y pensando… “qué dices? Si yo voy casi por necesidad”, pero otros muchos de vosotros, estoy segura de que habréis sonreído y pensado “jajajaja a mi me pasa lo mismo”

Y aunque ir a hacer la compra hoy día, me parece casi un planazo, lo que más ilusión me hace, es comprar alguna cosita diferente, algo que vea en esa estantería de los cereales que sea nueva, fuera de la lista que llevo en una nota en el móvil.

Porque sí, efectivamente, llevo una lista en la que detallo lo que me hace falta, que una va cumpliendo años y las cosas se empiezan a olvidar, la necesidad de ahorro es mayor, sobretodo con 3 niños, y la rabia que me inunda si olvido algo, no compensa.

Pues bien, como decía, hoy en día me hace mucha ilusión ir a hacer la compra. Cuando llego al supermercado, y aunque llevo lista, me gusta ir pasillo a pasillo, por si me cruzo con algo más emocionante de lo normal, más innovador de lo esperado.

Cuando estaba en la universidad, vivía con mis padres, por lo que esta no era una actividad frecuente y lo máximo que hacía, era acompañar a mi madre. Pero claro, en ese momento de mi vida, mis prioridades eran, obviamente, otras.

Y es que, quién me lo iba a decir, ahora yo soy ella y ahora entiendo el tiempo que le dedicaba tan delicadamente.

Además, otra cosa que he ido perfilando y puliendo con el tiempo, es a no comprar todo en la misma superficie, es decir, tengo mis favoritos; para los cereales, galletas y pan, un súper, para embutidos, quesos y pizzas, otro diferente…

Y para la fruta y verdura… el mercadillo. Y es que este último, ha sido mi gran descubrimiento durante mi baja de maternidad. Los tomates saben a tomates y las lechugas traen algún bichito.

En fin, otra cosa que no habría pensado cuando vivía con mis padres, es que escribiría un post sobre el hecho de hacer la compra, y lo mejor de todo, que no sabría cuándo parar.

Viva cumplir años, viva hacer la compra, y vivan esas pequeñas cosas que nos hacen felices, como descubrir en la sección de galletas, unas con doble chocolate.

Lola Loves


Discover more from Love Lola´s blog

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Published by Lola Loves

Soy, simplemente una persona con ganas de contarle al mundo todas las historias que ocupan mi cabeza. Si reales o ficticias, eso te dejo que lo elijas TÚ

Leave a comment