¿Quién no se ha planteado alguna vez irse a vivir al extranjero?
En mi opinión, si no lo has hecho nunca, debe ser porque vives en un lugar fantástico y sin muchos inconvenientes, o también podría ser porque seas de mente algo cerradilla…
En cualquiera de los casos, la mayoría de nosotros, nos hemos planteado cambiar de ciudad e incluso irnos a otro país en algún momento de nuestras vidas.
Volviendo a lo que yo pienso, independizarse, siempre que la vida te lo permita, es imprescindible, (no puedes estar viviendo de tus padres de por vida), pero salir a otro país, con otra cultura y costumbres, puede cambiar tu forma de ver el mundo por completo. Es más, me atrevería a decir, que lo cambiará de seguro.
Cuando era bastante pequeña (si no recuerdo mal, cuando tenía 9 años), mis padres me enviaron un mes a aprender inglés a Irlanda. Recuerdo que las dos primeras semanas fueron muy duras, pero tan mal no se daría, cuando repetí la experiencia los siguientes dos años.
Siendo más mayor, me fui a vivir a Australia y más tarde, a Nueva Zelanda. Para mi, fue una experiencia que me abrió la mente al 100%: me adapté a una cultura diferente, a una forma de vida distinta a la que yo estaba acostumbrada, a un inglés que creía que sabía y que me dio una bofetada de realidad. Entendí que no era tan grande como mi ego creía y pisé con los dos pies en la tierra, cuando tenía que hacer malabares para llegar a fin de mes.
Sin duda, para mí, vivir en el extranjero me sirvió de mucho: a entender a personas que no pensaban como yo, a conocer diferentes costumbres, a sentirme parte de un país, en el que no había nacido, pero en el que me habían tratado como si fuera de allí, a echar de menos aquello, como echaba de menos mi tierra cuando me fui.
Por eso, considero que, o tienes una mente privilegiada y abierta para entender el mundo y esa sensación tan única sin salir de tu pueblo, o pienso, que debería ser obligatorio vivir, al menos, un año fuera de tu zona de confort, lejos de tus bares de siempre y de tus amigos de toda la vida y salir a conocer ese mundo tan grande del que formamos parte, para llenar ese trocito de cabeza con todo lo que te espera ahí fuera y hacer latir ese pedacito de corazón con todas esas personas que están esperando conocerte.
Lola Loves
Discover more from Love Lola´s blog
Subscribe to get the latest posts sent to your email.