Cuando llega el día

Sí, hoy ha llegado el día. Ha sido, el primero de muchos de guarde para mis peques.

Es cierto que tengo la experiencia del mayor, pero fue hace ya una eternidad y creo que esa sensación de vacío, de no verles, de pensar que nadie les va a cuidar tan bien como tú, de no saber si estarán como te gustaría, de que es probable que no entiendan cuándo tienen hambre, o cuándo tienen sueño… esa sensación que te recorre el cuerpo y llena de tristeza, nos ha pasado a la mayoría.

Y a nosotros, nos ha tocado vivirla hoy.

En mi opinión, considero que ir a la guardería es algo positivo, para todos, niños y padres.

Los bebés cuando van a la guarde, están, generalmente, más estimulados que en casa, interactúan con otros peques, se adaptan mucho más a los ruidos espontáneos y en la mayoría de los casos, empiezan a interiorizar ciertos hábitos que en casa no tenían, o que les estaba costando tener. Bien porque en la guarde saben cómo hacerlo, o bien, porque como sabemos, los niños aprenden por imitación, y en la guardería, tienen buena cantidad de peques para imitar.

Además, cuando están en casa, el sistema inmune lo tienen casi “sin tocar” y cuando van a la guarde, empiezan a desarrollarlo notoriamente. Los que tenemos bebés o ya hemos tenido niños que han pasado por esta etapa, sabemos que gran parte del tiempo que pasan en la guardería, están con mocos y con cualquier otro virus que se pegan de unos a otros (y que terminamos sufriendo los papis en nuestras propias carnes también)

Cuando mi hijo mayor tenía 9 meses, decidí que ya era el momento de que alguien, que no fuera yo, le enseñase y estimulase en su desarrollo de bebé a niño. Pero ahora, con dos peques en casa, hemos acudido a ello algo antes, porque como todos sabemos, las bajas de maternidad/paternidad, no son indefinidas (desde luego, no si quieres que sea cobrando), y cuidar a dos bebotes uno solo, se hace algo complicado.

Otra razón por la cual, considero que es bueno que los peques vayan a la guarde, es porque si tienes la gran suerte de conseguir coordinar un día libre con tu marido, podéis volver a tener una cita… y me refiero a una cita SOLOS!!

Y tú pensarás, bueno, podrías tenerla por la noche y recurrir a un canguro.. ñeeeee! Errorrr! Por poder, podríamos, pero yo por las noches caigo rendida cuando todos los menores de edad que hay en casa están en la cama. Si saliese a cenar, me tendría que pedir un Cola Cao, en lugar de un gintonic.

En fin, hoy quería escribir y compartir este post, porque aunque me fui apenada a trabajar y aunque sé que esta sensación la voy a seguir teniendo durante un tiempo, también sé que mis peques van a estar bien cuidados, van a aprender mucho más que conmigo y seguramente mejor, al fin y al cabo, van a estar con profes especializadas, y que además, no les va a faltar cariño en su día a día, porque están en buenas manos.

Y por qué no, yo voy a poder salir a comer con mi marido, pedir una copa de vino y sentir que volvemos a esa etapa de “ser novios adolescentes

Lola Loves


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Published by Lola Loves

Soy, simplemente una persona con ganas de contarle al mundo todas las historias que ocupan mi cabeza. Si reales o ficticias, eso te dejo que lo elijas TÚ

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