Decídelo tú

Ese primer año. Sin duda, para mí, uno de los momentos más difíciles de mi vida.

Cuando tuve a mi primer hijo, el primer año lo recuerdo lleno de momentos de fiebres altas, contagios en la guarde, llamadas de ¨ven a recogerle¨, dudas y de muchas noches sin dormir.

A esto, le sumaba el no saber qué le pasaba a mi peque, porque era eso, demasiado peque como para comunicarse conmigo y explicarme qué era lo que le dolía o qué le angustiaba.

Por eso, y ahora que me encuentro a 7 meses desde que nacieron los mellis, me vienen esas sensaciones al cuerpo de nuevo, me inundan esas dudas de no saber si lo estaré haciendo bien, de si podría hacer algo más o de si llegará pronto esa noche en la que podamos dormir del tirón (aunque veo más probable que me toque la lotería o me caiga un rayo con el cielo despejado)

Y después de esa súper positiva introducción, que te quitará las ganas de tener hijos… te cuento sobre qué quería escribir este post (y no, no era para contarte mis penas)

El otro día, me di cuenta de que no tenía ni un par de sandalias para este verano.
Sí, sí, ni uno.
Con esta fantástica ola de calor (o más bien tsunami), me fui a poner un vestido fresquito y a acompañarlo de unas sandalias planas y caí en la cuenta de que no había ni un par en mi armario.

Y te preguntarás… ¿y a mí qué me importa?, ¿qué narices tiene que ver esto con tener bebés?, ¿con ser madre?

Sin duda, y aquí hilo con el tema de ser madre (que los dos primeros párrafos, no eran de gratis), sin duda, el ser madre no hace que te abandones únicamente porque pongas a tu hijo como prioridad (que también), simplemente, que ese tiempo que tienes libre y que podrías emplear en cosas que hacías antes, como irte de compras, alisarte el pelo, tomarte una copita con tu pareja, etc., ahora lo ocupas en otras como, dormir la siesta, si duerme tu bebé, comer tranquila, si duerme tu bebe, darte una ducha… a ver si lo adivinas… sí! Si duerme tu bebé.

Entonces, me di cuenta que por segunda vez en mi vida, estoy atravesando esa transformación temporal. He pasado de intentar ir siempre mona y cuidadosamente arreglada, a ni intentarlo, a no quitarme las deportivas, ni la coleta o el moño (de maquillaje, mejor ni hablamos)

Se me ocurrió comentárselo a mi marido.
Le dije: He pensado escribir un post y comentar que las madres (en general) nos tiramos el primer año (mínimo) de vida de nuestros peques, con un recogido en el pelo que por supuesto está mal hecho, con zapatillas de deporte (que aguantan cualquier plan) y con vaqueros para poder tirarnos en cualquier terreno pedregoso.

Acto seguido, mi marido me dijo: Puf, pues incluye también la perspectiva del padre, porque en lo que va de verano, no me he puesto ni unos náuticos, ni una camisa, siempre intento ir cuanto más cómodo mejor.

Y tenía toda la razón. En mi caso, tengo la gran suerte de contar con un marido que se encarga de nuestros hijos al 50%. En nuestro equipo, los dos apechugamos por igual. Cierto es que hay veces que él tira más, y otras veces que soy yo la que lo hace, pero siempre de manera equilibrada.

Por eso soy consciente de que, los dos estamos igual de cansados al caer la noche y estar todos los niños en la cama, que vamos vestidos como podemos, y que incluso hay ocasiones en las que los dos llevamos las camisetas vomitadas de leche sin darnos cuenta.

Sabemos que esto es una fase, que es temporal y que en un futuro próximo, nos echaremos unas risas viendo nuestras fotos con cara de zombies(que son menos hoy en día, gracias a todos los filtrazos de los que disponemos), o de esas otras que nos hacemos durmiendo con la boca abierta. Pero no quita que nos demos cuenta de lo duro que es a veces sobrevivir a no dormir, a que pase un día casi sin preguntarnos, si quiera, qué tal estamos el uno al otro, o dándonos los besos contados.

En fin, yo prometo que quería escribir sobre lo dejada en apariencias que voy por la vida últimamente, y al final me voy por las ramas. Pero este es mi blog y hago lo que me da la gana.

Pues eso, post desenfadado donde los haya, debe ser el calor del tsunami que estamos viviendo en España, que me afecta al raciocinio.

Y como última aportación del día, ya sabes, si estás esperando un bebé, asegúrate de comprarte un par de sandalias ahora que puedes.

Feliz Navidad!

Lola Loves


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Published by Lola Loves

Soy, simplemente una persona con ganas de contarle al mundo todas las historias que ocupan mi cabeza. Si reales o ficticias, eso te dejo que lo elijas TÚ

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