Hoy estoy en la playa.
Hoy estoy en la playa y me he puesto un bikini.
Han pasado ya 9 meses desde que llegaron al mundo los pequeños mellizos, bueno, siendo escrupulosamente realista, los enormes mellizos.
Pues bien, me he armado de valor y me he colocado un bikini.
Con mi primer embarazo no tuve a penas “secuelas”, mi cuerpo volvió a su estado normal a las pocas semanas, y aunque mi pecho nunca volvió a ser el mismo, no tenía inconveniente alguno.
Esta vez es diferente. Tengo algunos años más, y aunque la diferencia no es abismal, a mi cuerpo le está costando más trabajo volver a encontrarse.
Desde hace unos años atrás, he estado practicando mucho deporte, pero con los gorditos dentro no me encontraba con fuerzas para seguir practicándolo. Y lo cierto es, que ahora que están fuera, tampoco me queda mucha energía.
Con tres niños y un trabajo a tiempo completo, el poco tiempo que me queda libre, lo quiero para disfrutar de mi marido y para hacer algún plan con familia o amigos.
Con todo ello, y como podrás deducir, mi cuerpo no ha gozado de ejercicio continuado desde hace ya, algo más de un año y eso, se nota, o por lo menos, que es lo que realmente me importa, lo noto yo.
La verdad, he perdido todo el peso que tomé, que fue bastante escaso teniendo en cuenta que eran mellizos. Pero admito que hay una parte de mi cuerpo que es la que peor llevo que no esté bien al 100%.
Mi tripa.
Esta parte se me ha estirado tanto durante los meses atrás, que ahora no parece encontrar la manera de volver a sus sitio, además de esas cicatrices que llevaré conmigo hasta el final de mis días.
Esas maravillosas estrías que me salieron, aun bebiendo agua y poníendome cremas y aceites.
Es cierto que, como dice mi marido, desde hace nueve meses han mejorado notablemente, y aunque hay días que me siento orgullosa de ellas, porque veo el lado positivo, y me sirven de recordatorio de haber traído a los dos gorditos al mundo, eso no me quita que haya otros días en los que me siento horrible.
Pero, ¿sabes qué? Aunque a veces me cuesta convencerme a mí misma, mi marido tiene toda la razón. Debo sentirme alegre por lo que significan, así que aquí estoy, con un bikini que me sienta de maravilla y luciendo estas marcas que me acompañarán toda la vida y que me recordarán todo lo bonito que es tener tres niños sanos y maravillosos.
Además, siento que estoy solamente a un paso de conseguir sentime así de bien cada uno del resto de mis días.
Lola Loves
Discover more from Love Lola´s blog
Subscribe to get the latest posts sent to your email.