Microrrelato.
Y quién le iba a decir, a esa pequeña niña que jugaba a dar patadas a las latas de aquel vertedero, con un vestido roto y zapatos que habían visto más pies que los de una bolera, que terminaría siendo la pichichi de aquel, tan conocido equipo, jugando en los mejores estadios, pues no era rica en dinero, pero nació con talento.
Discover more from Love Lola´s blog
Subscribe to get the latest posts sent to your email.